Cómo darse de alta en autónomos

El ser uno autónomo corresponde a tener un trabajo propio y ejercer dentro de la actividad económica de esta forma, es por eso que las responsabilidades, aplicaciones, impuestos y demás condiciones, pueden variar según sea tu actividad económica que en este caso corresponde a una que tú mismo produces.  Si te interesa darte de alta como autónomo de manera efectiva y completa, es importante que conozcas todos los requisitos y trámites que necesitarás para poder completar este proceso de manera eficaz.  Conoce todo con respecto a darse de alta en autónomos aquí a continuación. Los trámites para darse de alta como autónomos son:  Es importante que realices todos los trámites que aquí te mencionamos para poder darte de alta de manera efectiva como un autónomo mismo que realizará aquellas actividades económicas por cuenta propia y qué necesita comprobar estas mismas. El trámite mínimo que debemos realizar para darnos de alta como autónomos es el alta en seguridad social y la licencia para obrar. En caso de estar pensando en abrir un establecimiento o local es importante que también tengas en cuenta qué se necesita una licencia de apertura por parte del ayuntamiento, asimismo si fueras a realizar un acondicionamiento mejora o reconstrucción se necesita la licencia de obras. Por suerte ya no es obligatorio el legalizar nuestro libro de visitas ante una inspección de trabajo. Para darte de alta como autónomo en un proceso en línea:  Los PAE son también conocidos como «Puntos de Atención al Emprendedor e Industria», sólo en estos se puede realizar el trámite en línea así como el alta de nuestro nuevo trabajo como autónomos, todo esto a través de la presentación de un documento único electrónico, también conocido como DUE.   Esto tiene como objetivo el simplificar la gestión y el ahorro de las visitas que se pueden presentar de manera digital, asimismo podríamos completar de esta manera nuestra alta en Hacienda y en seguridad social. No olvides darte de alta en la seguridad social. Este es un punto que muchos olvidan tomar en cuenta, ya que tienes tan sólo un plazo de 60 días antes de iniciar las actividades productivas para poder registrarse ante el RETA o también conocida como Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Fue apenas para finales de 2018 cuando el criterio de seguridad era uno muy distinto al que ahora conocemos ya que el autónomo contaba con 30 días naturales como un margen para gestionar su alta en el RETA. Para poder darte de alta en el RETA es importante que tengas presenté el modelo  TA0521 para algunas de las administraciones en materia de seguridad social, asimismo presentar una fotocopia del DNI o un equivalente y de igual manera presentar una fotocopia del alta en Hacienda. No olvides darte de alta en Hacienda. Para darte de alta en Hacienda es importante presentar tu declaración censal, en ésta se notificarán tus datos personales así como la actividad productiva que vas a realizar la ubicación del negocio y dónde va a ser laborar así como los impuestos que vas a pagar. Como podrás notar, el proceso para darse de alta como autónomo es bastante extenso y comprende distintas partes, es importante realizarlo de manera completa para poder así laborar como un autónomo bajo todos los lineamientos de la ley.

Cómo funciona la seguridad social en España

Posiblemente uno de los aspectos más conocidos del sistema público español sea la seguridad social. Aunque las personas muchas veces no tienen muy claro su funcionamiento, tanto personas nacionales como extranjeras, hay aspectos que sí que conocen como, por ejemplo, las cotizaciones de cara a las futuras pensiones. Pero hay muchos aspectos de la seguridad social que no se tienen claros o que no se sabe exactamente cómo se mantienen o cómo se consiguen. De ahí que exista mucha confusión a la hora de solicitar la revalorización de una pensión, el cobro de un subsidio, etc. ¿Qué es la seguridad social? Lo que se conoce como seguridad social es uno de los sistemas principales que se han creado dentro del Estado Español para garantizar la protección social. Este sistema se creó para garantizar todas las prestaciones sociales que la población española necesitase de manera concreta e individual. Estas prestaciones están pensadas para hacer frente a cualquier situación ya fuese de necesidad o como resultado de un tiempo determinado de trabajo realizado. Dentro de la Seguridad Social podremos encontrar diferentes modalidades dentro de las cuales se engloban diferentes prestaciones y pagos a diferentes sectores de la población. Modalidades de la Seguridad Social Modalidad contributiva Dentro de esta modalidad se engloban todas las contribuciones que se realizan dentro del ámbito profesional y todas las financiaciones como resultado de las cotizaciones de los afiliados a la Seguridad Sociales por su actividad laboral. Estas cuotas suelen encontrarse entre un 23,6%, que es aportado por las empresas, y un 4,7% que es aportado por los trabajadores de sus propios salarios. Dentro de esta modalidad tenemos que tener en cuenta que también entra la actividad empresarial que desempeñan los autónomos y que tienen un régimen especial que es regido por el estatuto del autónomo que es estudiado y renovado por el Gobierno español con cierta frecuencia. Modalidad no contributiva Por otro lado, en esta modalidad entraría el ámbito que llamaríamos universal y toda la financiación que acuerda el Gobierno español dentro de los Presupuestos Generales del Estado. Estos presupuestos se acuerdan estableciendo una partida con cierta financiación para aspectos como: las pensiones (viudedad, orfandad, por jubilación, etc), asistencia sanitaria, dependencia, etc. La afiliación, sea cual sea nuestra situación empresarial o laboral, es totalmente obligatoria y también única para cada persona a lo largo de su vida activa. Tendrá un único número de la Seguridad Social durante el resto de su vida profesional dentro del sistema y será con el número que tendrá que solucionar y solicitar cualquier tipo de pensión, subsidio, etc., que necesite. Funciones de la Seguridad Social Además de las nombradas, la Seguridad Social también debe ocuparse de la protección en las siguientes áreas: La asistencia sanitaria en casos de atención primaria, hospitalaria, enfermedad común, accidente de cualquier tipo, maternidad, etc. Recuperación de lo nombrado anteriormente. Prestación económica en caso de incapacidad temporal, muerte, maternidad, jubilación, etc. Prestación en materia de rehabilitación y asistencia a la tercera edad, discapacidad, reeducación, etc.