
La Europa cristiana que lo ha sido desde los albores del propio cristianismo, está ya en manos de quienes –como si de una ingeniería social bien diseñada se tratara- tratan por todos los medios de acabar con los principios que la han hecho posible y sostenible. Las veces que a lo largo de la historia Europa se ha olvidado de sus raíces, es cuando casi ha sucumbido. Y muy recientemente –en el siglo pasado- el horror de totalitarismo como el nazismo, el comunismo –que aún persiste en tantos sitios-, que precisamente eran contrarios al espíritu cristiano. En la cúspide de la propia demolición está la propia Iglesia y como mano armada la Diocesana Cáritas, aquí, en España.
Prójimo, viene de “próximo” y se toma como referencia para que en los cercanos se sea ejemplo entendible de lo que es el espíritu cristiano. No tiene sentido ayudar a un primo que viva en Cueca y tu hermano carezca de tu pan porque te lo gastas en el rimo de Cuenca. Una vez saciado el hambre de tu familia entonces puedes y así el mismo Cristo lo establece compartir lo que tienes. Si jugamos al buenismo el absurdo nos llevaría a tener que pedir limosna en la puerta de la iglesia mientras el primo de Cuenca come a dos carrillos. También nos advierte la iglesia, aunque ahora se ha olvidado que se tenga cuidado con la Caridad mal entendida. Ayer veía un reportaje sobre las “excelencias” del islamismo en Egipto, sí donde siguen asesinando cristianos, sí país del que vienen inmigrantes a vivir en España, resulta que en Ramadán –pero solo en Ramadán- cerca de un mes al año, se ponen unas mesas por la noche y los panaderos y otros comerciantes del el Cairo, ponen comida para los pobres. El resto del año que les zurzan, y si con suerte han recalado en España pues ahí está Cáritas.
Si confundimos los términos y el ejemplo que como cristianos se debe dar, entonces la debilidad del pilar que nos sostiene hará caer a todo el edificio. De todos los males que pueden que esta casta parasitaria y la nefasta socialdemocracia europea, nos han traído, es la inmigración musulmana. Europa, España han crecido defendiendo la frontera contra una secta destructiva cuya premisa coránica es matar al infiel –al occidental-.
Celebramos este año el 800 aniversario de la Victoria de la Cruz en la batalla de las Navas de Tolosa –permítanme recomendarles la muy bien documentada novela de Enrique de Diego “Las Navas de Tolosa” (Ed.Rambla)-. Celebramos que toda España se dejó de tonterías y tres reyes más las gentes de los otros dos reinos –Portugal y León-, se unieron para expulsar a quienes nos habían invadido, aportando esclavitud, vejación a la mujer, muerte del cristiano, y destrucción de iglesias. Fue mucho más que una batalla, fue recordar que somos una Nación cristiana en un continente cristiano. Pero la Iglesia actual a dictado del humo de Satanás, el becerro de oro, el sucio material de la riqueza, no ha aportado nada en ese aniversario. Y menos aún haber aprovechado para la maravillosa labor de proselitismo. Porque ser cristiano significa hacer ver a los que no lo son que el mensaje de Cristo, entre ellos ese de “la verdad os hará libres” es un compendio de estilo de vida que hace crecer a cada ser humano, sacando lo mejor de sí. En contraposición a la antigua ley judía tan llena de absurdos pecados como no comer cerdo, y resulta que en 2012 tenemos que dar comer a los musulmanes venidos de la propia pobreza en la que islam convierte cada país que pisa, a quienes cuestionan toda la filosofía de vida que ahorma España. Que no confundamos que una cosa es que el estado escriba en un papel que se declara aconfensional o laico y otra muy distinta es que lo sean quienes de verdad lo formamos. Y en esa cobarde cesión del Estado de avergonzarse de sus raíces está parte de la ingeniería social que nos lleva a la ruina de todo crecimiento, de todo salida adelante, porque si dinamitas los pilares de la casa, ante la primer embestida esta cae.
Cáritas no ha conseguido y un solo converso entre los miles, miles de musulmanes a los que les da de comer de cada día. Recodemos que estos musulmanes además cuentan con la ayuda mensual de la Media Luna Roja y de la Cruz Roja Internacional. Recordemos que en las mezquitas, en España se le dice a los musulmanes que acudan a pedir comida a Cáritas. Recordemos que la labor de una parte fundamental de esas manos de las que se sirve la Iglesia , es la labor de proselitismo, y que es perfectamente lícito que mientras se les da comida o lecho, -como ejemplo de lo que Cristo manda hacer, dar de comer al hambriento, siendo así ese acto una muestra física de lo que es ser cristiano- se lean pasajes de la Biblia, porque Cáritas no es una ONG carente de religiosidad sino la responsable de estar con los más necesitados de los de la comunidad cristiana. ¿Cómo dar de comer a quienes cada viernes son adocenados en el odio al cristiano que tiene sentado en la misma mesa, y no explicarles el ejemplo que se les está dando?. ¿Dónde está el sacerdote, o la monjita, o el seglar que les sirve sin ejercer la labor apostólica?. Tampoco está la Conferencia Episcopal denunciando a la casta parasitaria que nos ha hecho tan pobres que tenemos que recurrir a la caridad de Cáritas. ¿Dónde están los partidos que se denominan de cristianos o de derechas, denunciando esta locura?. Pedimos a AES que ya que se moja en tantas cosas como en su lucha contra el aborto, a favor de la vida, se sume al grito de defender esta Nación de tibios y necios. Cada cristiano debemos ser un apóstol, un transmisor de algo tan maravilloso como es el cristianismo, sin miedo. No lo tienen nuestros hermanos prójimos en los países islámicos. No lo tengamos nosotros en nuestra proximidad.
Por último, si Cáritas recibe cada año dinero del estado anticristiano en el que vivimos, que se convierta en una ONG más de tantas que hay subvencionada, comprada; o que tenga la decencia de dejar de venderse por 30 monedas de plata.
Carmen Klecker
